Las infecciones del tracto urinario (ITU) son una de las consultas más frecuentes en atención primaria y urología. Afectan principalmente a mujeres —hasta un 60 % tendrá al menos una ITU en su vida—, pero también a hombres, especialmente a partir de los 50 años por problemas prostáticos. Alrededor de las ITU circulan innumerables consejos sobre higiene y prevención que se transmiten de generación en generación. Algunos tienen fundamento; muchos no. Separemos los hechos de los mitos.
Mito 1: “Hay que lavarse con jabones íntimos antibacterianos para prevenir infecciones”
Falso. La vagina tiene una microbiota protectora dominada por lactobacilos que mantienen un pH ácido y evitan la proliferación de bacterias patógenas. Los jabones antibacterianos, las duchas vaginales y los productos perfumados arrasan con esta flora protectora y alteran el pH, lo que facilita las infecciones urinarias y vaginales. La higiene íntima debe hacerse solo con agua tibia o, como máximo, con un jabón de pH neutro sin fragancia, y exclusivamente en la zona externa (vulva). La vagina se limpia sola.
Mito 2: “Los arándanos rojos curan y previenen las infecciones urinarias”
A medias. Los arándanos rojos contienen proantocianidinas (PAC), compuestos que dificultan que la bacteria Escherichia coli —responsable del 80 % de las ITU— se adhiera a las paredes de la vejiga. La evidencia sugiere que el consumo regular de arándano puede reducir la recurrencia de ITU en mujeres con infecciones frecuentes, pero no las cura una vez instauradas. El efecto es preventivo, no curativo. Además, el zumo comercial suele tener poco contenido real de arándano y mucho azúcar añadido. Los suplementos estandarizados con 36 mg de PAC diarios son más efectivos que los zumos.
Mito 3: “Orinar después de las relaciones sexuales no sirve de nada”
Falso. Esta es una de las medidas más sencillas y efectivas para prevenir ITU postcoitales. Durante la relación sexual, las bacterias de la zona perineal pueden ser empujadas hacia la uretra. Orinar inmediatamente después del coito genera un flujo de orina que arrastra mecánicamente esas bacterias fuera de la uretra antes de que asciendan a la vejiga. Es una recomendación respaldada por sociedades científicas de urología.
Mito 4: “Tomar mucha agua no ayuda a prevenir ITU”
Falso. Un estudio clínico publicado en JAMA demostró que las mujeres con ITU recurrentes que aumentaron su ingesta de agua en 1.5 litros diarios adicionales redujeron los episodios de cistitis a la mitad en comparación con las que mantuvieron su ingesta habitual. La razón es simple: una orina más diluida y micciones más frecuentes arrastran las bacterias y reducen su concentración en la vejiga.
Mito 5: “Limpiarse de atrás hacia adelante es la principal causa de ITU”
Parcialmente cierto, pero sobrevalorado. La dirección de la limpieza tras defecar sí puede arrastrar bacterias fecales hacia la uretra. Lo correcto es limpiarse siempre de adelante hacia atrás. Sin embargo, este no es el principal mecanismo de ITU en la mayoría de las mujeres. La cercanía anatómica de la uretra al ano y la vagina, las relaciones sexuales, el uso de espermicidas y diafragmas, y los factores genéticos (como la expresión de receptores en la mucosa que facilitan la adhesión bacteriana) son más determinantes.
Mito 6: “Si te arde al orinar, tómate un antibiótico que tengas en casa”
Rotundamente falso y peligroso. La automedicación con antibióticos es una de las principales causas de resistencia bacteriana. No todo ardor al orinar es una ITU bacteriana: la cistitis intersticial, la irritación por productos químicos, las infecciones vaginales por hongos y las infecciones de transmisión sexual pueden dar síntomas similares. Solo un urocultivo puede confirmar la bacteria responsable y el antibiótico al que es sensible. Tomar antibióticos sin indicación médica puede seleccionar bacterias resistentes que luego serán mucho más difíciles de tratar.
La prevención basada en evidencia
- Bebe al menos 1.5-2 litros de agua al día
- Orina cada 2-3 horas; no retengas la orina por períodos prolongados
- Orina antes y después de las relaciones sexuales
- Utiliza solo agua o jabón neutro sin fragancia para la higiene íntima externa
- Evita las duchas vaginales, los desodorantes íntimos y los jabones perfumados
- Usa ropa interior de algodón y evita prendas ajustadas que retengan humedad
- Considera suplementos de arándano rojo estandarizados si tienes ITU recurrentes, previa consulta con tu médico
- En mujeres posmenopáusicas, los estrógenos vaginales tópicos pueden restaurar la flora protectora y reducir las ITU
Las infecciones urinarias son frecuentes, pero no inevitables. Con medidas de prevención basadas en ciencia —y dejando atrás los mitos— puedes reducir significativamente su incidencia sin dañar tu flora protectora ni contribuir a la resistencia bacteriana.