Asociación de Urológica de Centroamérica y el Caribe
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Cáncer de Testículo: Autoevaluación y detección temprana

El 4 de febrero se conmemora el Día Mundial contra el Cáncer, una fecha que nos recuerda la importancia de la prevención y el diagnóstico precoz. En el caso de los hombres jóvenes, existe un tema que a menudo se evita por tabú o desconocimiento: el cáncer de testículo.

A diferencia de otros tipos de cáncer que afectan a poblaciones de mayor edad, el cáncer testicular es el tumor sólido más frecuente en hombres entre los 15 y 35 años. La buena noticia es que tiene una de las tasas de curación más altas, superior al 95%, siempre y cuando se detecte en sus etapas iniciales. La herramienta más poderosa para lograrlo es el autoexamen mensual.


¿Por qué es vital la autoevaluación?

El cáncer de testículo suele presentarse como una masa indolora. Al no causar dolor inmediato, muchos hombres postergan la consulta médica, permitiendo que la enfermedad avance. Conocer la anatomía normal de tu cuerpo te permitirá identificar cualquier cambio mínimo antes de que se convierta en un problema mayor.


Guía paso a paso para el autoexamen testicular

Realizar esta revisión toma menos de tres minutos y solo debe hacerse una vez al mes. El mejor momento es durante o después de una ducha caliente, ya que el calor relaja el escroto y facilita la palpación de los testículos.

1. Posicionamiento

Sostén un testículo a la vez entre los dedos pulgares (arriba) y los dedos índice y medio (abajo) de ambas manos.

2. Desplazamiento suave

Rueda el testículo suavemente entre tus dedos. La textura debe ser firme pero elástica, similar a la de un huevo cocido pelado, y la superficie debe ser lisa y uniforme.

3. Identificación del epidídimo

Es normal sentir una estructura suave y algo cordiforme en la parte superior y trasera de cada testículo. Este es el epidídimo (donde se almacena el esperma). No lo confundas con un bulto anormal.

4. Comparación

Es habitual que un testículo sea ligeramente más grande que el otro o que uno cuelgue más bajo. Lo importante es que no notes cambios bruscos de tamaño o peso de un mes a otro.


¿Qué señales deben encender una alerta?

Si durante la autoevaluación notas alguno de los siguientes puntos, debes programar una cita con un urólogo de inmediato:

  • Bultos o protuberancias: Cualquier masa pequeña, incluso del tamaño de un grano de arroz, que sea dura al tacto.

  • Aumento de tamaño: Hinchazón repentina de uno de los testículos.

  • Sensación de pesadez: Una molestia sorda en la parte baja del abdomen o en el escroto.

  • Dolor: Aunque el cáncer testicular suele ser indoloro, cualquier dolor agudo o sensibilidad persistente debe ser evaluado.

  • Presencia de líquido: Acumulación repentina de líquido en el escroto (hidrocele).


Diagnóstico y próximos pasos

Si encuentras algo inusual, no entres en pánico. No todos los bultos son cancerosos; pueden ser quistes, varicocele (venas inflamadas) o infecciones. El urólogo realizará una exploración física y, generalmente, solicitará una ecografía testicular, un examen rápido, indoloro y altamente preciso para descartar malignidad.

Conclusión

La salud masculina requiere proactividad. Así como se promueve el autoexamen de mama en las mujeres, el autoexamen testicular debe ser un hábito de autocuidado fundamental para todo hombre joven. Este 4 de febrero, toma el control de tu salud: la detección temprana salva vidas.

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